la huella que no se borra.

A ver si entiendes lo que te quiero decir, es como cuando acaban de poner hormigón fresco en una acera y viene un gracioso y pone el pie, esa huella por más que pasen los años queda ahí como el primer día, puede llover, puede nevar, pueden hacer 40º a la sombra... la huella se queda. Pues esa huella es la que tu has dejado, imborrable, impenetrable por más que pasen los años. Sabes una cosa?, esta mañana hemos estado en tu instituto, ya ves, arreglando unos papeles que nunca quisiera haber arreglado, en ese mismo instituto en el que has pasado tu vida y por el que tanto luchastes, en esas misma clases donde muchos, incluído yo, recibimos clases impresionantes de historia y geografía. Allí todos te recuerdan con muchísimo cariño y hoy, he podido darle a tus alumnos uno de tantos consejos que me distes y que sin duda trato de seguir, habrás visto cual es ;-) . No sabes lo orgulloso que me sentí cuando vi como se caía el teatro con aplausos el otro día, cuando te dieron la placa en el 50 aniversario del instituto, ayer miraba la foto que te saqué con orgullo y emocionaDo, casi igual de orgulloso que tu cuando le decías a tus compañeros al presentármelos "coño, algo bueno he tenio que hacer yo pa que salga así". Eres el mejor.
En fin, aquí estamos todos en casa, ya era difícil que coincidiéramos más de una hora todos juntos en casa, cada uno con sus trabajos, sus obligaciones, sus historias... al final has conseguido lo imposible, como has conseguido unir en una sola voz a todo el pueblo de Riotinto, ya es difícil que todos opinen de la misma forma en el pueblo, pues tu lo has conseguido, eras querido por todos, nadie ha podido hablar de ti nada malo y te vas como solo las grandes personas se puede ir, querido y recordado por todos los que compartieron algun aspecto de su vida contigo.

Siempre he pensado que es un topicazo eso de nunca sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero es la pura verdad, a ti, como a las grandes personas se te ha valorado mucho en vida, nunca todo lo que merecías, pero es ahora, que ya notamos tu falta, cuando nos daremos cuenta de la gran persona que se nos ha ido, un buen hombre, un hombre bueno.

Oye, que ayer hablé con mi hermano y lo de Londres sigue palante eh, si me permites yo voy a ocupar tu billete (que sacrificio más grande ;-) y te prometo que, tal y como tu querías, haremos todo lo que tenías pensado, nos haremos la foto en The Cavern y pasaremos descalzos por abbey road, oju, que te gustan los Beatles, si hasta me comprastes el libro de partituras para que te las tocara con el piano, bueno, que te gustaba toda la música en general, tardaría años en escuchar los cientos de cds que nos has dejado por aquí.

Tu guitarra, la que siempre decías que estaba afinada, está tal y como la dejastes del último ensayo, esperando a que la cogieras para empezar la "turné" navideña, y es que como tu decías "que dura es la vida de artista", aunque para tí no era un sacrificio eso de estar toda la navidad tocando por ahí, este año que te habían comprao ya el afinador y todo... ni te imaginas como sonó tu villancico preferido ayer en la iglesia, impresionante.

Pues si compañero, se va a hacer raro no verte camino del Galán por la mañana cuando ibas a desayunar, yo se que físicamente no eras el mismo desde aquello, pero tu cabeza se mantenía intacta, mantenía la genialidad que hacía que una conversación contigo fuera una lección magistral de la asignatura más importante, LA VIDA, ahí también eras catedrático, porque tu mejor que nadie sabías lo que costaba ser lo que querías ser siempre, el esfuerzo y la constancia, el orden y la disciplina, el humor desde la inteligencia, así eras tú, sonrisa, buena cara siempre y nada de penas, siempre de frente con honestidad y buen corazón, el mismo corazón que se paró una asquerosa mañana de Diciembre para poner fin a una historia que será muy difícil repetir, porque por más que queramos e intentemos nunca te llegaremos a la altura de los tobillos, eras muy grande tío. Aunque como esta mañana le dije a tus alumnos, solo espero parecerme a ti en eso, en ser buena gente, en ir por la vida por derecho y siempre a mi ritmo.

No te preocupes por mamá y la niña, esa niña por la que perdías el sentio y que, como a nosotros dos, siempre buscabas lo mejor, ya verás como llega lejos y que sepas que aquí todos nos acordamos de ti, aunque pensaras que no cuando andurreabas por aquí.

Pues nada, te dejo ya tranquilo, que sepas que me debes un café eh, ese café que me dijistes de irme a tomar la ultima vez que te vi y que me fue imposible porque tenía que entrar al trabajo temprano, no sabes lo que me arrepiento de no haber pasado ese ratito contigo, como me arrepiendo de no haberte dicho miles de cosas que espero algún día poderte decir y que se me han quedado como una espinita que me va a costar quitarme. Ya lo sabes, tu huella no se borra, siempre te querremos y siempre vas a estar presente en nuestras vidas, ¡por cierto!, dale besos a todos los que te vayas encontrando por donde quieras que estés y diles de mi parte que pueden estar tranquilos, que aquí volveremos a salir palante una y cien veces, porque así somos los que llevamos esta sangre. Hasta siempre amigo, compañero, padre... siempre te recordaremos y querremos.



PD: Vuelvo a mi blog tras dos meses abandonado con un post que nunca hubiera querido escribir, pero bueno, estas letras me han servido un poco de desahogo y, por supuesto, no transmiten ni una millonésima parte de todo lo que era y sentía por mi padre. La foto es la primera que tengo con el, apenas unos días despues de haber nacido, para mi, lo dice todo.
9-12-09

posted by Saúl Narbona on 10:57

9 comentarios:

Anónimo dijo...

A veces las palabras no reflejan lo que tu mirada me reflejaba el Lunes...cómo dices, a mí , me hubiese encantado ir a tu querido pueblo, pero no para eso.
Ahora, cuando la vida te quiere ver hundido en la pena y la miseria, ahora es el momento de demostrar todo y cuanto aquello te inculcó, a recordar y atesorar cada recuerdo que tengas con él y a sacar esa sonrisa con la que nos tienes acostumbrado.
No te voy a mentir, nada de lo que te viene es fácil, pero "pa´lante", siempre gran amigo.
Que esa huella huella no se borrará, lo tengo seguro, y que será la misma que tú inculcarás a los que te vengan.
Yo no lo conocí, pero tan sólo escuché palabras de cariño, respeto y admiración hacía Él.
Nada más, que sabes dónde estoy, y espero que sepas quién soy.
Un abrazo de esos que aprietan, y sábes demás dónde encontrarte.

jepane dijo...

Saul; sin palabras...
Me has dado otra de esas lecciones que hacen que te admire; triki mio.
Manolo; que tio mas grande es este hijo tuyo; que bien lo hicistes, "joio".
Un abrazo a ti, Saul; y a toda la familia.

Anónimo dijo...

Ánimo Saúl en estos duros momentos que te ha tocado vivir seguro que tu padre desde el cielo de los hombres buenos donde estará seguro tocando La Pastorcita y dando clases magistrales de historia os cuidará. Un abrazo AMIGO, Juan Hernández Clavijo

Carlos Rojas dijo...

¡Qué hermosa reflexión haces sobre los ricos valores de tu querido padre! Me ha costado trabajo leerla porque los ojos se me empañaban y para remate recién llegado de la misa funeral donde he podido observar con alegría la asistencia de un buen grupo de jóvenes que se acercaron a recibir la sagrada comunión. Reitero mi felicitación por haber tenido la suerte de tener a un hombre bueno por padre. No le lloréis, sin duda, gozará de la alegría de los grandes que se trasladan a la presencia de Dios con el deber cumplido y vuestra felicidad será de la que goce su alma. Procurad imitarle y de ser útiles a la humanidad como lo ha sido él.
Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Quienes tuvimos a Narbona como profesor, como parte de nuestra familia, como conocido, como amigo, etc, hemos tenido la suerte de conocer a una gran persona.
Esa persona que se desvivía por sus hijos, por sus amigos, por su pueblo y de los que se sentía plenamente orgulloso.
De todo lo acontecido en estos días, quédate con la parte de cómo se ha demostrado lo querído que es. Sólo hay que acordarse del martes los cientos de personas que estabamos en la iglesia para despedirnos de cómo sólo una persona como él se merecía.
Pero esta despedida es sólo un hasta luego, porque el siempre va a estar ahí, junto a tí; discreto como él era, aconsejándote como sólo el podía hacer, relatándote y “sancándote de tus casillas” como tu decías, pero sobre todo queriéndote y buscando sólo lo mejor para tí.
Como el hacía contigo, SIÉNTETE ORGULLOSO DEL PADRE QUE TIENES, sabes que eras una de sus grandes pasiones.
Y como dices, disfruta del viaje a Londres; ese destino al que muchas veces había pensado ir y que entre unas cosas y otras nunca pudiste. Ahora tu padre te ha ofrecido la oportunidad, hazlo como a el le hubiese gustado, disfrútalo como el lo hubiese hecho.
Y claro que esa huella no se borrará nunca.
Mucha fuerza Saúl.

Juanma Gemio dijo...

Siempre (entre nosotros no hace falta decir más).

R.Olmo. dijo...

Amigo Saúl (permíteme llamarte así, como amigo de tu padre que me considero): Ante todo, un fuerte abrazo. Tuve la inmensa fortuna de compartir en este comienzo de curso muchos momentos con Manolo, aunque no los suficientes. Soy Rafa, su compañero de lengua, y este año vivo junto a Manoli, su compañera - y amiga- de Departamento. Esa cercanía hizo que nuestros lazos amistosos se unieran. Conmigo viven otros dos compañeros de profesión. Hace poco nos llevó Manolo al tren, y allí nos presentó. Me dijo que durante muchos años se negó a hacer ese viaje porque su padre trabajó allí y le daba cosa. Con Ángel -el profe de deportes- Coradino y yo nos fuimos a ver al Sevilla F.C, a animar a José Carlos; ¡nos lo pasamos en grande! Después de sus críticas a Del Nido, tuvimos la suerte de entrar en el palco y nos pusimos tela de bien de comer y beber, era pa vernos. ¿Sabes? disfrutaba de verl odisfrutar. Tenía la habilidad de estar con jóvenes y adaptarse a la perfección. Él era uno más, nuestra casa era ya de cuatro, Rodrigo, Ángel, Manolo y yo. Disfrutábamos viendo cualquier partido de champions, o enseñándonos el pueblo, Bella Vista... Que sepas que tu padre nos ha marcado, y que nunca pensaba que podría decir, de una persona que conocía de poco tiempo, que lo quería. Si cualquier tarde te apetece, ya sabes dónde encontrarnos, me encantaría poder continuar contigo esa amistad que tu padre empezó conmigo. Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Saúl, creo que somos muchos los que hemos sentido enormemente la pérdida de esa gran persona que era tu padre.
Solo quería enviarte un abrazo enorme y todo el apoyo y fuerza que puedas necesitar en estos momentos.

Un besazo enorme. (Beatriz Vázquez)

Anónimo dijo...

Tampoco yo os podría transmitir todo lo que lo he sentido...
No puedo decir que no he sido su alumno porque, aunque no estuviera nunca en sus aulas, siempre que he hablado con él me ha dado lecciones magistrales de todo...
Se ha ido una grandísima persona. Tan grande que ha sacado lo mejor de su pueblo y nos ha hecho escribir a todos desde el corazón.
PD: Tito, ojalá algún día mis alumnos me recordaran de la forma que lo hacen hoy contigo...
Besos, Saúl.
José Enrique.

Busca